Alerta por caída del consumo y riesgo laboral.
La actividad económica atraviesa uno de sus momentos más delicados y el sector del transporte no escapa a ese escenario. Así lo planteó Jerónimo Moyano, secretario Gremial de la Federación Nacional de Trabajadores Camioneros, al analizar el presente del país y las consecuencias que la recesión tiene sobre el empleo y la producción.
“Cada camión que no sale a la ruta es una señal clara de que el consumo está cayendo y el trabajo se está perdiendo”, advirtió el dirigente, al describir el impacto cotidiano de la crisis en la actividad camionera.
Durante 2025, el consumo interno mostró una contracción sostenida que afectó a múltiples rubros. En el transporte, la baja de la demanda se combinó con otros problemas estructurales, como la falta de inversión en infraestructura vial y el deterioro de las rutas, lo que profundiza las dificultades del sector.
Un rol federal en medio de la crisis
Desde diciembre, Moyano asumió la coordinación gremial en el interior del país, una función clave para articular reclamos y acompañar conflictos provinciales. Según explicó, el trabajo territorial es permanente y se sostiene en el contacto directo con los sindicatos de cada región.
“La realidad no es la misma en todas las provincias, pero el ajuste se siente en todas”, señaló, al destacar la importancia de un gremio con presencia federal.
En ese contexto, remarcó que el transporte de cargas es un termómetro inmediato de la economía: nueve de cada diez productos que circulan en la Argentina lo hacen sobre camiones. La caída del consumo, afirmó, se refleja de manera directa en menos recorridos, menos horas trabajadas y menor volumen de mercadería.
Sectores golpeados y pérdida de empleo
Entre los rubros más afectados, Moyano mencionó áreas clave como logística, recolección de residuos, aguas y gaseosas, donde se registran fuertes retrocesos en la actividad.
“Cuando se frena la economía, el golpe llega primero a los trabajadores”, sostuvo, al advertir sobre la preocupación creciente en el sector por la continuidad de los puestos de trabajo.
Críticas al Gobierno y a las políticas económicas
El dirigente fue contundente al responsabilizar al Gobierno nacional por el escenario actual. Según afirmó, las decisiones económicas adoptadas generan recesión, despidos y una apertura de importaciones que impacta de lleno en la producción local.
“No es casual lo que está pasando: hay un ataque directo a las organizaciones gremiales y a los derechos laborales”, denunció.
Para Moyano, el cuestionamiento al sindicalismo forma parte de un modelo que busca debilitar la capacidad de defensa colectiva de los trabajadores y redefinir el rol del Estado en la economía.
Reforma laboral bajo la lupa
Uno de los ejes centrales de su análisis fue el rechazo a la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo. A su entender, el objetivo no es modernizar el empleo sino avanzar en una flexibilización que reduzca derechos y desfinancie a los sindicatos.
“Quieren trabajadores aislados, sin herramientas para defenderse”, afirmó, al advertir sobre la eliminación de indemnizaciones y aportes solidarios.
Defensa del sindicalismo
Moyano cerró su intervención reivindicando el rol histórico del movimiento obrero organizado. En un contexto de crisis, sostuvo, los sindicatos siguen siendo una barrera frente al avance sobre las condiciones laborales.
“La fuerza está en la unidad y en la organización colectiva. Sin eso, los derechos se pierden uno a uno”, concluyó, reafirmando la necesidad de sostener y defender a las organizaciones gremiales como pilar del trabajo y la justicia social.






