La central obrera definió una movilización masiva hacia el Congreso el próximo 18 de diciembre.
Una respuesta inmediata tras la firma del proyecto oficial
En un clima de alta tensión política y sindical, la Confederación General del Trabajo confirmó un paro general y una marcha nacional en rechazo al proyecto de reforma laboral impulsado por el presidente Javier Milei.
A pocas horas de que el Ejecutivo firmara el texto final para enviarlo al Congreso, la central obrera activó su plan de protesta luego de una reunión de su consejo directivo realizada este jueves 11 de diciembre.
Movilización desde Plaza de Mayo al Congreso
El jueves 18 de diciembre será la fecha clave, cuando miles de trabajadores marcharán desde Plaza de Mayo hasta el Congreso de la Nación.
Los dirigentes de la CGT aseguraron que la presentación del proyecto final encendió todas las alarmas, por lo que resolvieron avanzar con acciones callejeras en defensa de lo que consideran “derechos básicos del movimiento obrero”.
Tensiones crecientes con el Gobierno
Aunque el Ejecutivo modificó algunos puntos del proyecto —especialmente aquellos vinculados a fondos sindicales—, la CGT sostuvo que la estructura central de la reforma “lesiona derechos históricos”.
Uno de los líderes gremiales anticipó que la organización está dispuesta a “poner en marcha todas las acciones necesarias” para frenar la iniciativa.
Un escenario de protestas que se expande
La medida de la CGT se suma a un clima generalizado de movilización que viene creciendo en distintos sectores sindicales y sociales.
ATE, movimientos territoriales y otras organizaciones ya realizaron jornadas de protesta en los últimos días, reclamando trabajo con derechos, mayor protección social y un salario digno.
Un rechazo que se arrastra desde el inicio del debate
Desde semanas atrás, la central obrera advirtió que si el Gobierno avanzaba sin incluir sus planteos, las movilizaciones serían inevitables.
“El proyecto intenta quitar derechos y desarmar estructuras del derecho laboral argentino”, expresó Gerardo Martínez, uno de los voceros más fuertes, al referirse al texto elaborado por Federico Sturzenegger.
El punto crítico: la cuota sindical
La discusión final se concentró en la obligatoriedad de la cuota sindical y solidaria.
Si bien el Gobierno aceptó no modificar la cuota solidaria, estableció que el aporte sindical individual requerirá la conformidad explícita del trabajador y la aprobación de la Secretaría de Trabajo.
Para la CGT, estos cambios no alcanzan para modificar su rechazo al proyecto completo, por lo que ratificó el paro y la movilización del 18 de diciembre.




