LA CGT SE MOVILIZA AL CONGRESO CONTRA LA REFORMA LABORAL

LA CGT SE MOVILIZA AL CONGRESO CONTRA LA REFORMA LABORAL

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Sin paro general, la central obrera concentrará su protesta el día del debate en el Senado.

La Confederación General del Trabajo (CGT) definió este viernes una movilización para el próximo miércoles 11 de febrero frente al Congreso Nacional, en coincidencia con el inicio del tratamiento en el Senado de la reforma laboral impulsada por el Gobierno. La central obrera resolvió no convocar a un paro general, aunque habilitó a cada sindicato a disponer medidas para facilitar la participación de los trabajadores en la protesta.

La protesta sindical se concentrará en la calle y no en la paralización total de actividades, en una señal política directa al Congreso.

La decisión fue adoptada durante un plenario del Consejo Directivo que comenzó a media mañana en la sede de Azopardo, donde la conducción evaluó el escenario político y el avance legislativo del proyecto oficial.


Movilización sin paro, pero con fuerte advertencia política

Según lo acordado, la CGT buscará mostrar músculo sindical sin recurrir a una huelga nacional. Cada gremio podrá disponer cese de actividades parciales o permisos gremiales, con el objetivo de garantizar la concurrencia a la movilización.

La central obrera apuesta a una demostración masiva frente al Parlamento como forma de presionar a los senadores en pleno debate.

Desde la conducción señalaron que la estrategia apunta a evitar un desgaste prematuro, sin resignar capacidad de movilización.


Duras críticas a la reforma impulsada por el Gobierno

En conferencia de prensa, el integrante del triunvirato Jorge Sola cuestionó con dureza la iniciativa oficial y aseguró que el proyecto “avanza sobre derechos laborales y colectivos” consagrados históricamente.

“Esta reforma no moderniza: restringe, condiciona y debilita la protección del trabajador”, advirtió la CGT.

Sola detalló que la central mantuvo reuniones con más de 16 gobernadores, 35 senadores, 30 diputados, 50 intendentes y representantes de las pymes, a quienes les transmitieron sus objeciones al texto.


Apoyo limitado de gobernadores y tensiones internas

El plenario se realizó luego del fracaso de las gestiones del ala dialoguista de la CGT para ampliar el respaldo político. En la previa del encuentro, la conducción sindical se reunió con seis gobernadores peronistas que expresaron su rechazo a la reforma.

Participaron Axel Kicillof, Gildo Insfrán, Sergio Ziliotto, Ricardo Quintela, Gerardo Zamora y Gustavo Melella, quienes coincidieron en cuestionar lo que la central considera una “conculcación de derechos laborales” bajo el nombre de Ley de Modernización Laboral.

La CGT reconoce que, fuera del núcleo peronista duro, el respaldo político fue escaso.

Incluso, algunos mandatarios provinciales suspendieron reuniones previstas, entre ellos Martín Llaryora y Maximiliano Pullaro, lo que evidenció las dificultades para ampliar el frente opositor.


Encuentros sindicales y alerta gremial

En paralelo, el integrante del triunvirato Cristian Jerónimo encabezó un encuentro con organizaciones sindicales para analizar el impacto de la reforma sobre los estatutos laborales.

Los gremios advierten que el proyecto podría modificar reglas básicas de contratación, negociación colectiva y estabilidad laboral.


La reaparición de Pablo Moyano y el mensaje al Gobierno

En este escenario, Pablo Moyano volvió a mostrarse públicamente tras reunirse con Abel Furlán, titular de la UOM y referente del sector más combativo de la CGT.

“Si antes, siendo menos, frenamos una reforma, hoy con una CGT unida es mucho más posible”, lanzó Moyano, elevando el tono de la confrontación.

La declaración reavivó el debate interno sobre la necesidad de endurecer las medidas si el proyecto avanza en el Congreso.