Pese a los reclamos de los gobernadores, el Gobierno descarta cambios fiscales y apuesta a reunir los votos necesarios en el Senado.
El Gobierno nacional decidió no modificar el capítulo de la reforma laboral que reduce el Impuesto a las Ganancias para sociedades, aun frente a la presión de los gobernadores que advierten por el impacto directo en la coparticipación provincial. En la Casa Rosada aseguran que no habrá compensaciones ni esquemas graduales para amortiguar la pérdida de recursos.
“Si no quieren votarlo, que no lo voten. No lo vamos a modificar”, repiten en Balcarce 50, donde asumen que ese artículo podría caerse en el recinto si no logra respaldo suficiente.
La definición política es clara: no habrá concesiones fiscales, ni postergaciones hasta 2028 ni aplicaciones escalonadas. El Ejecutivo prioriza sostener su estrategia de reducción impositiva, incluso al costo de resignar una parte del proyecto durante el tratamiento legislativo.
UN CAPÍTULO EN RIESGO Y UNA ESTRATEGIA DE CONTENCIÓN
Dentro del oficialismo reconocen que el capítulo de Ganancias no supera el filtro de los gobernadores y aparece como el punto más débil de la reforma. Aun así, sostienen que el resto del proyecto tiene respaldo suficiente para avanzar en el Senado.
La Casa Rosada se resigna a una derrota parcial, pero apuesta a compensar el impacto fiscal por otras vías durante 2026.
Fuentes oficiales aseguraron a CM24HORAS que la bancada de La Libertad Avanza en el Senado que lidera Patricia Bullrich, cuenta con más de 40 votos para sancionar la reforma laboral y los cambios jurídicos, aunque admiten que ese número no incluye el capítulo tributario. La sesión está convocada para el 11 de febrero.
MESA POLÍTICA Y PRESIÓN A LOS GOBERNADORES
En paralelo, el Ejecutivo activó una mesa política para ordenar los votos y definir la estrategia final en el tramo decisivo de las sesiones extraordinarias. Participaron el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; el ministro del Interior, Diego Santilli; el asesor Santiago Caputo; Patricia Bullrich; el presidente de Diputados, Martín Menem; y el secretario Ignacio Devitt.
Además, desde Nación se movieron para desactivar una cumbre de gobernadores en el Consejo Federal de Inversiones (CFI), que buscaba coordinar una postura común contra la baja de Ganancias. En el Gobierno le restan dramatismo al episodio y lo interpretan como una señal de negociaciones fragmentadas.
EL NUDO DEL CONFLICTO: COPARTICIPACIÓN Y PODER TERRITORIAL
El trasfondo sigue siendo el mismo: los mandatarios provinciales rechazan una reforma que reduce la masa coparticipable sin una compensación clara. La Casa Rosada volvió a descartar alternativas como coparticipar el impuesto al cheque y reafirmó que no abrirá nuevos esquemas de reparto.
El capítulo de Ganancias podría quedar afuera en una votación por artículos, pero el oficialismo ya anticipa que volverá a impulsarlo desde marzo, en sesiones ordinarias.
Un sector del Gobierno considera que el terreno más favorable para dar esa pelea será una futura reforma tributaria integral, donde creen tener mayores herramientas de negociación. Mientras tanto, la reforma laboral avanza con un escenario de tensión política abierta y un resultado incierto en uno de sus puntos clave.



