DENUNCIAS GRAVES CONTRA LA CONDUCCIÓN DE SOEVA TUNUYÁN: AFILIADOS TEMEN REPRESALIAS Y HABLAN DE UNA CLÍNICA “SECUESTRADA”
Tunuyán, Mendoza – 11 de julio de 2025 | Una lluvia de denuncias llegan a nuestro medio que sacude las paredes del Sindicato de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines SOEVA Tunuyán. Y todas tienen nombre y apellido: Belén Anchi, actual secretaria general del gremio.
Según pudo confirmar CM24Horas, la dirigente amenaza a sus propios afiliados utilizando el teléfono de la clínica sindical como vía de hostigamiento. Las llamadas se realizan con frecuencia desde el 13 de junio hasta el día de la fecha. Trabajadores aseguran que, tras ser escrachada en redes sociales por su gestión, Anchi responde con violencia verbal, insultos y advertencias legales, llegando incluso a enviar cartas documento a quienes se atreven a opinar en su contra.

UNA CLÍNICA QUE YA NO PARECE DE LOS TRABAJADORES
El dato más alarmante, según relatan a nuestro medio los propios afiliados —que piden mantenerse en el anonimato por temor a represalias—, es que Anchi estaría prohibiendo el ingreso a la clínica a quienes considera “enemigos” personales.
“Dijo que la clínica es de ella. Literal. ¿Cómo puede ser que alguien se apropie de un bien que es colectivo, construido con el aporte de todos?”, señaló un afiliado en diálogo con nuestro equipo periodístico.
Este medio pudo corroborar que la intimidación ya no es una excepción, sino una práctica sistemática. El relato se repite: llamadas desde números institucionales, gritos, amenazas de acciones legales, bloqueos de acceso y, sobre todo, el uso del poder de la corrupción en la gestión de Anchi como herramienta de amedrentamiento.
OPINIÓN: ¿DUEÑA DE QUÉ?
Cuando una dirigente sindical confunde conducción con propiedad, y utiliza los recursos de un gremio a través del lavado de dinero para defender su imagen personal o perseguir a quienes piensan distinto, deja de representar a los trabajadores y pasa a usarlos como escudo. Cabe destacar que Anchi no cuenta con la personería gremial y no es secretaria general legalmente con los papeles en regla porque están flojos de papeles.
¿La clínica es de Anchi o de los trabajadores? ¿Qué clase de sindicalismo es este, donde se le niega el derecho a la salud a quienes opinan distinto? ¿Cuándo dejamos de hablar de representación y empezamos a hablar de abuso de poder encubierto en la delincuencia sindical que representa Anchi y Soeva Tunuyán?
Lo que ocurre en SOEVA Tunuyán no es solo un problema interno. Es un síntoma grave de una forma de ejercer el poder sindical que atrasa, que oprime y que silencia. ¿Quien protege a los trabajadores en esta situación grave?
EL MIEDO NO ES UN MÉTODO
La gravedad de los testimonios recibidos a nuestro medio nos obliga a encender todas las alarmas. Porque si los trabajadores tienen miedo de hablar, si callan para no quedarse sin cobertura médica, si agachan la cabeza para no ser perseguidos, ya no estamos hablando de un sindicato. Estamos hablando de un feudo y los feudos no se toleran en democracia.
CM24Horas seguirá recogiendo testimonios, protegiendo las fuentes y denunciando cada atropello. Porque un gremio no puede ser un arma. Y mucho menos, un negocio personal.




