VITIS SALUD: ¿QUÉ PASÓ CON LA CLÍNICA PARA LOS VITIVINÍCOLAS?

VITIS SALUD: ¿QUÉ PASÓ CON LA CLÍNICA PARA LOS VITIVINÍCOLAS?

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La cobertura médica de los trabajadores vitivinícolas, bajo la lupa.

La clínica Vitis Salud fue presentada como una iniciativa vinculada con la atención sanitaria de los trabajadores vitivinícolas de Tunuyán. Sin embargo, el funcionamiento actual del establecimiento plantea preguntas sobre el destino de aquel proyecto y los beneficios que reciben hoy sus supuestos destinatarios.

En el inmueble ubicado en Elías Villanueva 195 funciona actualmente una sede de Clínica Sur, que anunció su llegada a Tunuyán para ampliar la atención médica en el Valle de Uco. La institución publica una oferta de especialidades y una nómina de obras sociales y prepagas con las que trabaja. En esa lista disponible en su sitio web no aparece OSPAV, la obra social del personal de la actividad vitivinícola.

La pregunta central es qué pasó con el objetivo original de acercar atención médica a los trabajadores de la vid y qué alternativas tienen hoy quienes esperaban contar con ese servicio.

UN PROYECTO QUE NECESITA EXPLICACIONES

La apertura de Vitis Salud había generado expectativas entre trabajadores y afiliados que buscaban contar con una mayor disponibilidad de prestaciones médicas en la zona.

Ahora, con otro prestador funcionando en el mismo edificio, resulta necesario aclarar en qué condiciones se produjo el cambio, cuál es el vínculo contractual entre las partes y qué ocurrió con el esquema de atención previsto inicialmente para el sector vitivinícola.

Según el planteo que motiva esta nota, trabajadores del rubro no estarían pudiendo acceder a las prestaciones de la clínica a través de su cobertura. Esa afirmación requiere una verificación directa con el establecimiento y la obra social, ya que la ausencia de OSPAV en la cartilla publicada no permite establecer por sí sola si existe un rechazo generalizado de pacientes.

Cuando una iniciativa sanitaria se presenta como una respuesta para un sector laboral específico, la comunidad tiene derecho a conocer cómo se sostuvo el proyecto, qué cambió y si los beneficiarios anunciados pueden acceder efectivamente a la atención.

EL ROL DE SOEVA Y LAS RESPUESTAS PENDIENTES

La situación también pone bajo la lupa a la conducción de SOEVA Tunuyán y a su secretaria general, María Belén Anchi, por las expectativas que se habían generado en torno a Vitis Salud.

Para determinar si hubo incumplimientos o promesas que no se concretaron, resulta fundamental conocer qué se anunció originalmente, qué compromisos asumieron las partes y qué explicaciones ofrece hoy la dirigencia sindical.

También cabe destacar las irregularidades en la gestión de Anchi

Las denuncias sobre el endeudamiento de SOEVA Tunuyán, el medio La Otra Verdad pudo acceder a la situación financiera de la conducción sindical y el destino de la clínica reabren el debate sobre la administración de los recursos de los trabajadores vitivinícolas.

LAS ALERTAS QUE YA ESTABAN SOBRE LA MESA

En noviembre de 2025 comenzaron a publicarse cuestionamientos sobre la situación económica de SOEVA Tunuyán, conducida por María Belén Anchi. Los informes difundidos entonces señalaban un fuerte incremento de las obligaciones financieras del sindicato y advertían sobre la necesidad de esclarecer el manejo de los recursos gremiales.

El debate no debería limitarse al nombre que hoy figura en la fachada: lo decisivo es saber si los trabajadores cuentan con la atención que esperaban y quién debe responder por las prestaciones que no estén garantizadas.

EL DERECHO A LA INFORMACIÓN Y A LA ATENCIÓN MÉDICA

La salud de los trabajadores no puede quedar reducida a anuncios institucionales. Para evaluar el alcance real de Vitis Salud, es necesario contar con documentación sobre el proyecto, el acuerdo de uso o alquiler del inmueble y las condiciones de atención actuales.

La información publicada por Clínica Sur confirma que la institución tiene una sede en Tunuyán y detalla su cartilla de cobertura. No obstante, queda pendiente esclarecer públicamente qué ocurre con los afiliados de OSPAV que solicitan atención en ese establecimiento.

La respuesta de las instituciones involucradas será clave para establecer si existe una brecha entre las expectativas generadas por el proyecto inicial y el servicio que hoy reciben los trabajadores.